Ella, de
baja estatura y menudita, abría los ojos sorprendida. Estaba impactada por el
personaje que tenía enfrente.
Las manos, y
el cuerpo completo, de Gabriela Franco temblaban visiblemente.
Mientras
enfocaba la lente de la cámara fotográfica para encuadrar la imagen, sus dedos
se movían como resultado de la inquietud que le provocaba los desparpajados
comentarios de quien posaba.
Frente a
ella estaba la figura de una persona arrogante. Altivo.
La...