EDITORIAL
Una masa de
aire ártico, acompañada por la tercera tormenta invernal de la temporada y el
frente frío número 31, ya está dejando sentir su presencia en amplias zonas de
Estados Unidos y México, con un marcado descenso de temperaturas, nieve, lluvia
engelante y vientos intensos. Este fenómeno meteorológico -potenciado por la interacción
de varios sistemas climáticos-, representa uno de los fenómenos invernales más
significativos de los últimos años.
Desde las
planicies del sur de Estados Unidos hasta las montañas del noroeste de México,
esta tormenta ha comenzado a transformar el paisaje y la vida cotidiana de
millones de personas. En territorio estadounidense, el sistema ha generado
nieve, hielo y temperaturas extremadamente bajas, provocando cierres de
carreteras, cancelaciones de vuelos y cortes de energía en varios estados,
especialmente en el sur y medio oeste del país.
Autoridades
meteorológicas han emitido alertas de emergencia en al menos 14 estados y en Washington
D.C., con altas posibilidades de que el frío persistirá durante varios días.
Mientras
tanto, en México, el Servicio Meteorológico Nacional y Protección Civil han
advertido sobre un ambiente muy frío a gélido, con la posibilidad de nieve o
aguanieve en zonas serranas de entidades como Baja California, Sonora,
Chihuahua, Sinaloa, Durango y Coahuila, el estado donde muchos -incluido el
norte de la entidad, sienten ya el descenso del termómetro.
En regiones
del norte y noreste mexicano, las temperaturas podrían descender por debajo de
los 0 grados centígrados, con heladas severas en zonas altas durante la
madrugada y la noche. En lugares serranos de Chihuahua y Durango se espera que
los termómetros marquen entre 10 y 5 menos cero, condiciones peligrosas si no
se toman precauciones adecuadas.
Además del
frío, se pronostican vientos fuertes, lluvias intensas y bancos de niebla que
reducirán la visibilidad en carreteras; todo ello eleva el riesgo de accidentes
y complicaciones para quienes deban salir de casa.
Del otro
lado de la frontera, el sistema conocido en medios como “Winter Storm Fern” ha
causado ya disrupciones significativas en el suministro de energía y cortes de
electricidad a causa del hielo que acumula sobre líneas y equipos. En estados
como Texas, Louisiana y Nuevo México, las temperaturas gélidas han obligado a
cancelar vuelos, cerrar carreteras y activar recursos de emergencia para
mantener los servicios básicos.
La combinación
de hielo, nieve y frío extremo es particularmente desafiante porque afecta tanto
la movilidad como a la seguridad energética de vastas regiones, algunas poco
acostumbradas a inviernos tan severos.
Para quienes
vivimos en zonas donde el frío intenso no es habitual -especialmente en el
norte de México-, las autoridades hacen énfasis en la importancia de:
-Abrigar
bien a adultos mayores, niños y personas vulnerables, a quienes el frío les
afecta mayormente.
-Evitar
cambios bruscos de temperatura al entrar y salir de espacios cerrados.
-Limitar
traslados innecesarios, pues las carreteras pueden presentar hielo, neblina y
baja visibilidad.
-Revisar el
suministro de agua, gas y luz, así como tener a la mano medicinas, alimentos no
perecederos y una fuente de calor segura.
-Estar
atentos a los avisos oficiales y seguir las recomendaciones de Protección Civil
en cada región afectada.
Por último,
el cambio climático y las variaciones naturales pueden intensificar este tipo
de tormentas invernales, con aire ártico profundo, por lo que es importante estar
informados y preparados, especialmente para quienes vivimos fuera de zonas
tradicionalmente frías.







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